Lo pide quien lo necesita
Sin cadena de correos ni formato en papel. Quien lo pidió ve en qué va: cotizando, aprobado, en camino, recibido. Nadie pregunta dos veces.
Sin cadena de correos ni formato en papel. Quien lo pidió ve en qué va: cotizando, aprobado, en camino, recibido. Nadie pregunta dos veces.
Un proyecto, un donativo, el presupuesto anual: cada uno es una cuenta con su saldo. El monto se sella al aprobar, así que editar la cotización después no mueve lo ya comprometido.
Recibir una compra da de alta el reactivo en el inventario, con su ubicación y su caducidad. El gasto y la existencia dejan de llevarse en dos sitios que nunca cuadran.
Cuéntanos cómo compran hoy y con qué cuentas. Te enseñamos cómo quedaría el flujo.